
La primera imagen de las Montañas Rocosas Canadienses, la tuvimos desde el aire a bordo del avión, emocionante!!! sería la palabra para definir este momento, a miles de pies de altura, en lo que todo parece más pequeño, ya se dibujaba su inmensidad.
A ti que estás leyendo estas líneas te invito desde ya!! a recorrer conmigo esta apasionante aventura.
Estás a punto de iniciar un viaje no solo en la distancia, sino a través de todos tus sentidos. ¿Estás preparado? Vamos allá!!
Qué ver en las Montañas Rocosas Canadienses
Este sistema de cordilleras montañosas recorre en paralelo la costa occidental de Norteamérica.
Desde el norte, por la Columbia Británica y Alberta, nuestro destino, hasta llegar al sur, ya en Estados Unidos, en Nuevo México.
Más allá de las rocosas, a lo largo y ancho de la Columbia Británica se suceden hasta el infinito numerosas cadenas montañosas.

La cordillera de las Rocky Mountains canadienses, está dividida entre las provincias de la Columbia Británica y Alberta.
Se encuentra aquí el llamado Parque de las Montañas Rocosas, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984.
Un territorio que a su vez lo conforman cuatro Parques Nacionales; Banff, Jasper, Yoho y Kootenay, más otros tres provinciales.
En algunos puntos, estas montañas alcanzan una anchura de 500 km. Y el pico más alto lo encontramos en el parque Provincial Monte Robson, con 3954 m.

Para los escasos cuatro días de los que disponíamos, nos centramos en conocer solo el Parque Banff. Por ser el más llamativo en cuanto a lagos y montañas se refiere.
Posteriormente, hicimos una pequeña incursión en Yoho y en Jasper a través de la Icefields Parkway.
Esta larga carretera panorámica está considerada como la más bonita del mundo.
Allí te esperan 232 Km de ríos, cascadas, bosques, glaciares… Con infinidad de paradas y puntos de interés, en algunos tendrás que andar un poco, y en cambio otros los encontrarás, justo al lado de la carretera.
En ambos casos te asomaras a los mejores miradores que podrán ver tus ojos, toda una espectacularidad de biodiversidad, te espera en el camino.

Visitar los Parques de las Montañas Rocosas
Los parques de Banff y Jasper, son los más visitados por los turistas, sobre todo en verano. Si tienes la oportunidad, al menos serían necesarios unos 10 días de tu tiempo para disfrutarlos como es debido.
Tiempo estimado suficiente, para visitar cada uno de sus lagos incluyendo caminatas cercanas además de recorrer con calma la Icefields Parkway.
Organiza tu tiempo para adentrarte en sus valles, relajarte en sus ríos y alucinar con las fantásticas vistas hacia los innumerables glaciares.
Se suman a todo ello también, numerosas localidades de gran atracción turística. En ellas se concentran la mayor oferta de alojamiento vacacional tanto en periodo estival, como para la práctica de deportes de invierno.
Esquí, trineos de perros, motonieves, etc… Una gran oferta que te ofrecen, los ocho centros de montaña que suman entre los tres parques.


Ruta hacía las Rocosas Canadienses
La forma más común de acceder a este parque es por carretera. Por ejemplo realizando un road trip desde Vancouver hasta Jasper, 9 horas separan las dos ciudades. Una vez aquí, ir descendiendo hasta Banff.
Otra opción es volar a Calgary desde cualquier punto y alquilar un coche o caravana, e ir ascendiendo como fue el caso que nos ocupa.
Es tarea indispensable, realizar un buen calculo de tus días de estancia, junto con todas y cada una de las atracciones populares que ofrece la zona.
Añade las que quieras incluir por cuenta propia, pero ojo!!, cuidado con la fauna salvaje si te sales de itinerarios marcados.
Si tienes en cuenta todos estos factores, es relativamente fácil diseñar una ruta.
Pues todos los puntos de interés se encuentran cercanos a la carretera que discurre atravesando los diferentes parques.

Aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Calgary procedentes de Vancouver. Como sabrás, recién llegados de una increíble travesía por la costa de Alaska y Canadá.
Tras diez días de viaje, aún nos encontrábamos con ganas de más. Las vacaciones en crucero se podrían considerar como de las más placenteras y descansadas de cuantas haya.
De hecho, aunque realizas muchas excursiones y algunas de ellas son agotadoras, siempre dispones después de tiempo de descanso y relax, e incluso días de solo navegación.
Este fue el caso del último día de regreso a Vancouver. Así que nos lanzamos a por todas en esta más que deseada aventura.

Comienza la aventura de viajar a las Montañas Rocosas Canadienses
Reservamos el alquiler del coche desde España, lo que evita después perder tiempo en el destino o eso creíamos. Cometimos el error de no fijarnos, que la oficina de alquiler se encontraba a una distancia considerable del aeropuerto. ( Punto a tener en cuenta)
A consecuencia de esto, tuvimos que esperar a que la agencia nos recogiese para llegar hasta allí.
En fin, subsanados todos los contratiempos pusimos rumbo a las Montañas Rocosas Canadienses.

Contenta como la niña que se prepara para ir al cumpleaños de su mejor amiga, así me sentía. Maravillada con todo lo que pasaba delante de mis ojos.
Calgary a diferencia de lo que me esperaba no tenía ni una sola montaña a su alrededor.
No tuvimos en ningún momento, intención de visitar esta ciudad, de la que nos hicimos una idea de su tamaño con solo ver la inmensidad y el tránsito de su aeropuerto.
Por supuesto, el motivo no fue otro, que el de la preferencia de ir directamente al nuestro destino principal, las Montañas Rocosas Canadienses.

Cuando viajar a las Montañas Rocosas Canadienses
Llegados a este punto, te preguntarás ¿Porqué, si era un destino tan deseado, solo le íbamos a dedicar cuatro jornadas ?
Pues bien, como te cuento en Viajar a las Montañas Rocosas, un gran sueño, este itinerario no fue ideado de modo único, sino como complemento del viaje por Alaska.
Mi recomendación personal después de viajar a las Rocosas Canadienses, es que hay que dedicarle el tiempo suficiente para ver cuanto mas mejor, son todo un espectáculo.
Además hay que tener en cuenta, los puntos de interés que puedes perderte debido a las inclemencias del tiempo, ya que suele ser muy variable.
De igual forma, al dedicarle más tiempo al destino existen nuevas posibilidades de subsanar este hecho. Claro eso sí, dependiendo de la época del año que lo visites.
Si vas en verano donde el tiempo es excelente, encontrarás una gran afluencia de visitantes. Más de cinco millones visitan al año este parque. Con la consecuencia de que los lugares que visites distan mucho de imagen idílica y de postal.
Por el contrario si vas en invierno, solo podrás acceder a estaciones de montaña y localidades con facilidad de acceso. La mayoría de entradas a valles y algunos lagos estarán cerrados.
Nota; casi todos los accesos abren a primeros de Junio.

Para mí y siempre lo digo, la mejor época para viajar es bien entrada la primavera o a principios de otoño. El nivel turístico se rebaja bastante, y se hace más fácil todo lo relacionado con los viajes.
Por ejemplo en cuanto a precio, mucho más barato, facilidad de encontrar alojamiento, y por supuesto, menos visitantes en los lugares más populares.
Pero claro todo dependerá de la disposición de tus días libres.

Por la tanto, si solo dispones del periodo vacacional por excelencia, pues toca madrugar y mucho. Con el objetivo, de estar entre los primeros, que lleguen a subir a alguno de sus picos de montaña.
Deleitarte en soledad con el color turquesa o esmeralda de las aguas de los lagos. O fotografiarte sin gente en uno de los campos de hielo más grandes por debajo del Círculo Polar Ártico.


Y qué te parece si comienzo ya! a contarte nuestra experiencia.
Esta te podrá servir de guía, incluso aunque vayas a estar más tiempo. Tan solo tienes que añadir jornadas, repartir las horas y complementar con las visitas a los parques adyacentes.

Parque Nacional Banff
Saliendo en ruta desde Calgary, estarás a una hora de la localidad de Banff. En poco tiempo comenzarás a alucinar con los paisajes, las altas cumbres nevadas, se irán sucediendo una tras otra.
Como consecuencia, comenzarás a sentir una extraña palpitación.
Estás a punto de saber que lo que vas a encontrar al otro lado, cambiará de alguna manera todo lo visto hasta ahora, en cuanto a exuberante naturaleza se refiere.

El acceso al parque lo encontrarás en la misma autopista, Trans-Canada hwy donde tendrás que abonar un acceso al mismo. Te preguntarán el periodo de días que vas a estar y en función de ello pagarás la entrada.
Te aconsejo que te informes bien si vas a estar más de 7 días, por que quizás te convenga el pase anual.
También puedes comprar el pase por internet. En el siguiente enlace tienes más información.
Nosotros pagamos en el año 2018, por cuatro días 78,40 $ por coche con dos adultos. ( para que tengas una referencia) Debes pegar el resguardo en el cristal del coche, ya que es tu pase a casi todos los accesos del parque.

El Parque Nacional Banff se formó tras encontrar aguas termales durante la construcción del ferrocarril Canadian Pacific Railway.
Un gran descubrimiento que popularizó la zona, gracias a la publicidad que consiguió la empresa de ferrocarril a través de las fotografías.
Imágenes en las que aparecían tramos de vías con un majestuoso tren y con la espectacularidad de las montañas rocosas como telón de fondo.
Primera parada obligada, Banff
Así pues, en 1884 se empezó a construir la localidad de Banff como reclamo turístico. Como consecuencia, comenzaron a surgir diversos hoteles, resorts y Spa en la zona. Todo para promocionar el ferrocarril.
Como muestra, el antiguo e histórico edificio, hotel Banff Springs. El hotel abrió sus puertas en 1888, como uno de los primeros grandes hoteles del ferrocarril, dando lugar al Parque Nacional más antiguo de Canadá.
Tienes todos los datos detallados de qué ver y hacer en la fabulosa localidad de Banff aquí.

Qué hacer en las Montañas Rocosas Canadienses
Camino a Lake Louise
La salida de Johnston Canyon hacía Lake Louise la realizamos por la Bow Valley Parkway, paralela a la autopista.
Esta localización, se introduce camino al corazón de las Montañas Rocosas Canadienses. Por eso, te brinda la oportunidad de cruzarte con fauna salvaje, como por ejemplo, los Carneros de las Rocosas.
Un grupo de ejemplares machos, lo sé por la cornamenta, de esta especie autóctona, se cruzó en nuestro camino o mejor dicho nosotros en el suyo.
No hay que olvidar que el ser humano construye carreteras como en este caso, en espacios naturales. Alterando así el ecosistema, y obligando a mover de sus espacios y territorios a numerosas especies.



Una de las vistas menos conocidas, y más impresionante desde la Bow Valley Parkway, es la que se encuentra en la orilla opuesta del Río Bow mirando hacia Castle Mountain.
A lo largo de este recorrido disfrutarás de grandes paisajes, así como de la famosa localización Curva Morant.
Esta localización, alcanzó dicha fama gracias al fotógrafo que le dio nombre. Autor de numerosas imágenes de este punto y otros lugares del parque para las campañas publicitarias de la Canadian Pacific Railway, a mediados del siglo XX.
Sin embargo, inmortalizar la imagen del tren a su paso por este punto, es tarea complicada.
Tan sólo pasan un par de trenes de mercancías al día y es muy difícil saber su horario, nosotros ni siquiera sabíamos de su existencia cuando estuvimos allí, pero me parece un lugar interesante ligado a la historia de este parque.

Lake Louise
Si has leído alguna página más de mi web de experiencias, sabrás que me gusta clasificar mis viajes por objetivos, bien en la totalidad de él o por etapas.
En esta ocasión, y como parte del viaje añadido después de visitar Alaska, el objetivo principal era conocer Lake Louise.
Este espectacular lago de aguas turquesas, me dejó hipnotizada años antes a través de increíbles fotografías. Ciertamente, hasta que no lo tuve delante de mis ojos no fui capaz de creer, que tal belleza existiera realmente.
Si te digo que al verlo lloré, quizás lo encuentres exagerado o infantil. Pero, quiero contarte que el sentimiento que recorrió mi cuerpo, no era el de estar delante de un bello lago, que lo era, sino el del hecho de estar allí, como parte del terreno.
Geográficamente, me encontraba tan lejos de casa… sentir que me encontraba físicamente allí… yo!! estaba en el lugar que mi mente había recorrido con la imaginación tantas veces… sentí un gran privilegio, con humildad, con sentimiento.
Considerando que soy una pequeña parte de esto que llamamos el conjunto de la humanidad….en otras palabras, desde mi pequeña parcela del universo, había conseguido, estar aquí…con la fortuna y oportunidad, de conocer tan inmenso regalo de la madre tierra.
Paralizada durante un largo periodo de tiempo, me di la oportunidad de disfrutarlo como se merecía.
Puedes ver y conocer todo el esplendor de este lago y alrededores de Lake Louise aquí.

Parque Nacional Yoho
Dejando atrás la localidad de Lake Louise y entrando nuevamente en la autopista Trans-Canada Hwy, nos dirigimos dirección norte hacia el Parque Nacional Yoho, una joya entre las Montañas Rocosas Canadienses.
En tan solo media hora habrás cruzado de parque y de provincia, en este caso a la Columbia Británica. Este parque es el más pequeño de los tres incluidos en el enclave de las Rocosas, y fue fundado en 1885. Cuenta con una superficie de 1300 kilómetros cuadrados y unos 25 picos de más de 3000 metros de altura, todos con nombre propio.

Y como en todo entorno de naturaleza, los escenarios naturales se multiplican.
Frondosos bosques que abrigan a numerosos lagos de aguas cristalinas, grandes saltos de agua en caída libre desde las altas cumbres, así como importantes yacimientos geológicos y un largo etc… maravillas que te sorprenderán en tu paseo por este parque.
Su nombre proviene de una exclamación Yoho!! de una lengua nativa y que significa Maravilla!!
Puedes ver nuestra visita al Lago Esmeralda y demás maravillas aquí.

Moraine Lake

Conoce el broche final de una jornada y que supuso conocer unos de los mejores espectáculos de todo el viaje por las Montañas Rocosas Canadienses.
Este increíble lago de aguas turquesas se haya enclavado en un anfiteatro con algunos de los picos más altos de estas montañas.
No te lo pierdas, en qué ver en Lake Louise y alrededores.
Icefields Parkway, un recorrido alucinante

La Icefields Parkway deslumbra con fabulosas panorámicas. Cascadas, glaciares, lagos y picos nevados….te esperan para dejarte literalmente sin habla.
En este recorrido, te sugerimos 12 atracciones que no deberías perderte en tu viaje por las Montañas Rocosas.
Esperamos que lo disfrutes y que con muchas ganas te decidas a realizar este viaje. Será sin duda uno de los más reconfortantes y placenteros que podrás hacer jamás, gracias al conjunto de maravillas que enriquecerán tu vida.
Gracias por acompañarnos.
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Te recuerdo las diversas etapas de este especial recorrido;





