¿Conoces las colecciones que comienzan por azar?
Esta historia sobre campanas de viaje, es sobre todo una aportación de amor incondicional y pasión por la vida.
A finales de la década de los 80, mi madre depositó en una estantería del salón una pequeña campana que le obsequiaron en la boda de un familiar.
Pronto comenzaron a acompañarla más de estas simpáticas figuras rechonchas, traídas por familiares y amigos de sus viajes.
Más tarde, mis hermanos y yo misma, se las traíamos de recuerdo de nuestro recorrido por el mundo. Santiago, Granada, Segovia, Ámsterdam, Nueva York, Canadá y así un largo etc…campanas de todos los lugares del mundo, cada una con historias y anécdotas viajeras.
Con formas de mujer con trajes regionales, divertidos colores, de cristal, de metal, con grabado de imágenes de Santos, motivos navideños, etc… La colección llegó a alcanzar cerca de 200 ejemplares.

Viajar por la senda de la vida, dejando huellas bonitas
Lo curioso de todo esto es que mi madre apenas viajó. Ella pertenecía a una generación, en la que la vida familiar y el trabajo, primaba por encima de los placeres.
Te contaré que hace relativamente poco, mi madre se fue de viaje. Ese último recorrido que todos haremos algún día. Y que ella realizó antes de lo previsto, según la ley de la tierra, pero no en la leyes del universo.
Volvió al punto de partida, se convirtió en polvo de estrellas, en un ser de luz…Esa luz que siempre brilló en su mirada mientras estuvo a nuestro lado.
Ver la vida a través de sus ojos, era vivir siempre con ilusión y alegría, a pesar de que en su vida, ella no lo tuvo nada fácil.
En sus quehaceres diarios, se sentía orgullosa sobre todo de estar viva, de nosotros, sus hijos, esa numerosa familia que consiguió sacar adelante. Aún hoy me sorprendo al recordar cómo era capaz de hacer que el día tuviese 30 horas en vez de 24. ¿ De dónde sacaba esa fortaleza incansable ?
Sin ella darse apenas cuenta, ayudaba a numerosas personas con tan sólo dedicarles una sonrisa, se esforzaba sin descanso porque todo estuviese bien. A día de hoy sus numerosos amigos me siguen llamando para recordarla. Su paso por este mundo sin duda ha dejado huella.

Viajar por la vida y dejar un legado
Y eso es muy bonito si lo piensas bien, dejar un legado cuando tú desaparezcas es motivo de una gran satisfacción. En este caso yo soy una parte de ese legado.
Yo soy, lo que ella siempre quiso que fuera, un alma Feliz. Alguien que se quiere como es, que da el mismo amor a los demás que quiere y le gusta recibir. Y que cada día procura dar la mejor versión de si misma. Me gusta ser el nexo de unión familiar, amiga de mis amigos, orgullosa de conservarlos desde siempre.
Y ahora, deposito en estas páginas mi propio legado. El de ayudar a gente como tú que me acompañas en este recorrido virtual por la senda de la vida.
Viajar para volver a conectar con la vida
Unos meses más tarde de perder a mi ser más querido, me animé junto a mi marido a realizar un viaje escénico en crucero. Esta era la primera vez que viajábamos fuera de España. Durante años recorrimos nuestro país, pero después nos dedicamos a crear nuestro hogar y dejamos de viajar.
No imaginaba que preparar un viaje con tiempo iba a ser tan gratificante, el crucero en cuestión era por los Fiordos Noruegos. Si te digo la verdad, en ese momento no sabía ni lo que eran Fiordos. Me sonaba a fuente o a ríos, algo de agua seguro. Nunca pensé descubrir tales maravillas en aquel viaje. El primero de tantos, pues desde entonces nació mi gran pasión, organizar itinerarios.
Me los preparo con meses de antelación, y me encanta !! pues de verdad disfruto visionando mi viaje, para después vivirlo con pasión y como no, volver a viajar cuando lo recuerdo en el tiempo.
Viajar, entre otros placeres de la vida, te acerca a otras culturas, tradiciones, paisajes increíbles, sabidurías populares, en definitiva abre tu mente al mundo entero.
No dejes tus pasiones a un lado. Son la llave a muchas puertas que tendremos que abrir a lo largo de la vida, en algunas encontrarás tristeza y pena. En otras verás claridad y señales para seguir tu camino.
Gracias mamá por ayudarme a cumplir mis sueños. Te quiero.
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