¿Estás preparado para conocer la joya de las Rocosas? Vamos allá!!! hay mucho que hacer en Lake Louise y alrededores.
Hoy nos adentramos en un sueño viajero, codiciado y perseguido por muchos.
Es por ello que quiero ayudarte en tu búsqueda de inspiración, contándote alguna de las actividades más populares, para que no te pierdas nada de este fabuloso enclave de las Montañas Rocosas Canadienses.
En estas líneas intentaré transmitirte toda la energía especial que logré sentir allí.
En primer lugar hablaremos de la estrella del lugar, el Lago Louise. Este espectacular lago de aguas turquesas, me dejó hipnotizada años antes a través de increíbles fotografías.
Ciertamente, hasta que no lo tuve delante de mis ojos no fui capaz de creer, que tal belleza existiera realmente.


Lake Louise
El color de este lago se debe al polvo de roca proveniente del actual Glaciar Victoria, y otros que por desgracia ya desaparecieron. Estas partículas se depositan en el fondo y flotan por la superficie.
Cuando la incidencia de la luz se refleja en sus aguas, la visión resulta increíble.
Una vez más, tengo que decir que la espectacularidad del lugar se vio empobrecida debido a la falta de luz solar.
Por suerte a lo largo de la jornada, las nubes que tapaban las montañas cercanas y el glaciar se fueron disipando.
En ocasiones los rayos del sol, conseguían atravesar esas nubes. En ese momento aparecen en las aguas del lago, distintas tonalidades de azules, dando lugar a una coloración impresionante.
El lago está situado a 1750 metros sobre el nivel del mar, tiene una superficie de 0,8 km² y una longitud de 500 metros.
En la misma orilla, se encuentra el Chateau Lake Louise. El otro gran hotel construido por la empresa del ferrocarril canadiense en 1894, en los inicios de la gran afluencia turística.



Y una vez en el lago de los sueños, ¿Qué hacer en Lake Louise?.
Tienes distintas opciones, la más tranquila es realizar un paseo bordeando el lago, para tener distintas perspectivas del mismo.
De igual forma, puedes alquilar una barquita y remar, mientras organizas en tu cabeza la cantidad de emociones que te invaden.
Otra gran opción si eres un experto senderista, es realizar cualquiera de los trails repartidos por toda la zona, donde tendrás la oportunidad de observar el lago, desde distintos miradores.

Lake Agnes Tea House
El trail más popular para los menos expertos es de Lake Agnes Tea House. Después si te quedan fuerzas, puedes enlazar con el Plain of The Six Glaciers.
Esta es una ruta solo para los más valientes.
Si escoges la segunda opción te adentrarás a través de la montaña, hasta un valle repleto de glaciares.
Entre medio, dos senderos más se unen a estos en diferentes puntos. Estos son, Highline Trail y Big Beehive Trail. Una vez aquí, puedes continuar hasta la gran colmena y disfrutar sin duda de unas formidables vistas desde las alturas.
En conjunto, todos estos trails forman un circuito de 14,6 km.
Si quieres hacer este trayecto en grupo con guías especializados, te recomendamos contratar esta excursión. Asegura tu plaza.


Nosotros nos decantamos por llegar hasta la casa del té del Lago Agnes, suficiente para calmar la sed de montaña.
De por si solo este trail ya requiere un pequeño esfuerzo, por lo que si no eres un caminante habitual, te recomiendo realizar este sendero.
En otras palabras, la visión que tendrás durante todo el camino en plena naturaleza, y el conjunto de los dos bellos lagos que encontrarás al paso, te dejarán sin palabras.
Para comenzar el sendero, deberás dirigirte bordeando el Lago Louise, pasando por la puerta del Hotel Fairmont, por el camino asfaltado.
Justo aquí encontrarás la bifurcación, si continuas recto por la orilla del lago, te dirigirás hacía el sendero de la llanura de los seis glaciares.
Por el contrario, girando a la derecha te introduces en la montaña, por el trail indicado como Lago Agnes.
La empinada caminata es muy boscosa en su principio, resulta difícil ver el lago por la espesura de los árboles, salvo en algunos claros.
De hecho, no perderás la oportunidad de admirar el color de sus aguas, que te dejarán completamente hipnotizado.



La longitud del sendero es de 7 km ida y vuelta, con una elevación de 400 metros.
Un factor a tener muy en cuenta, dependiendo de la época en la realices el recorrido, es el estado del terreno. Es decir, este recorrido sin ser complicado, no debes confiarte.
Ir equipado con un buen calzado es fundamental, ya que puedes encontrar nieve incluso a primeros de Junio.
Atento al giro de montaña, donde aquí sí, disfrutarás de la vista del lago. La pared de la montaña que lo rodea le confiere todo el protagonismo al azul intenso de sus aguas.
A esta distancia, las barcas de paseo pasan a ser diminutos puntos rojos en el agua.


Mirror Lake
Este sendero atiende a una popularidad, bajo mi punto de vista muy merecida, se convierte así en una de las mejores cosas qué hacer en Lake louise.
Para empezar, estar en un lugar así te hace sentir explorador en tierras lejanas, si eres una persona que valora la naturaleza sentirás que has llegado al paraíso.
Posteriormente, cuando tras una hora de recorrido, te topes con el Mirror Lake y sus aguas de espejo. Definitivamente, te felicitarás por el día que elegiste venir hasta las Montañas Rocosas.



Aquí puedes hacer un descanso bien merecido. Es un lago pequeño pero encantador, y que enriquece su atractivo, la singular montaña que le acompaña.
Llamada La Colmena, por su semejanza en la forma, al particular habitáculo de las abejas.
Ya no queda nada para alcanzar el objetivo. Ojalá cuando visites este encantador paraje, encuentres tan poca gente como nosotros, la espectacularidad lo merece.
Antes del último ascenso por unas escaleras, se localiza una cascada que nace desde el mismo Lago Agnes, y que realza la belleza de todo el entorno si es que se puede ensalzar más. Pues sí amigo viajero, se puede.



Lake Agnes
Rodeado de grandes picos y a una altura de 2135 m. sobre el nivel del mar, se localiza este precioso lago.
En nuestra estancia se encontraba en gran parte congelado, en la orilla, sus aguas se mostraban limpias y transparentes.
De igual forma, se adivinaba el color que le confiere el deshielo, cuando desde las altas montañas se arrastran llevando consigo todos sus minerales.



El toque menos natural, y que sin embargo, da nombre al sendero, lo encontramos en una cabaña de madera, la casa de té del Lago Agnes.
Fue construida originalmente en 1901 por el Canadian Pacific Railway, como refugio para los excursionistas. Comenzó a servir té en 1905, la actual cabaña de troncos data de 1981, pero aún cuenta con las ventanas, mesas y sillas originales.
Aún con esta construcción, el entorno es mágico y encantador, la casa no dispone de luz ni de agua corriente.
Se prevé de suministros que suben a pie o a caballo, para lo cual hay otro camino distinto y que si te apetece puedes contratar el servicio para realizar el sendero en lo lomos de este noble animal.




En este punto, puedes extender la caminata hacía el mirador Big Beehive. Observar desde allí con tus propios ojos, la envergadura del Lago Louise desde una altura considerable. Para después enlazar, con el sendero que une la otra casa de Té en la llanura de los seis glaciares, y volver nuevamente hasta Lake Louise.
Si te apetece esta aventura, no lo pienses, organiza tu tiempo y adelante!!



De paseo por las Montañas Rocosas
Tras una larga pausa para admirar todo el conjunto, hacer infinitas fotos y grabar todo en nuestra retina para siempre, comenzamos el descenso por el mismo camino.
En esta ocasión algo más rápido al ser cuesta abajo, pero igual de gratificante.
De vez en cuando vuelve a echar la vista atrás, para no olvidar la infinita suerte que has tenido de estar aquí. Si miras hacia arriba, puedes ver la Casa del Té justo a la derecha de la roca conocida como la «Gran Colmena».
Nuevamente, tendremos la oportunidad en el descenso de inmortalizar la imagen del Lake Mirror, entre los claros del bosque.
El lago se presta a dar su mejor cara, ofreciendo estampas de verdadera belleza.
La jornada matinal había llegado a su fin y se notaba en la afluencia de visitantes.
Numerosos turistas, con los que nos cruzamos en la bajada, querían aprovechar al máximo las horas que restaban del día.
Una larga jornada, en la que aún nos queda muchas cosas que hacer en Lake Louise.




Paseo por el lago, y pícnic de lujo
Nuevamente, y ya en los pies del Lago Louise, nos vimos sorprendidos con una boda en directo, con pocos invitados pero con multitud de espectadores.
Realmente, el entorno no puede ser más idílico y romántico. El marco perfecto para una ceremonia al aire libre.
Finalmente, el tiempo había mejorado bastante, respecto al primer contacto que tuvimos al llegar.
Seguía la ausencia de Sol, pero por lo menos las nubes dejaban divisar algo más el final del lago, con el Glaciar Victoria como telón de fondo, dominando el conjunto.




De regreso a nuestro vehículo, nos dirigimos a comprar una bebidas en la zona de tiendas ubicada en la entrada al pueblo.
Aquí hay varios establecimientos de comida rápida, pero nosotros complementamos algunos alimentos del super, con los que ya traíamos de Banff. En resumen, todo lo necesario para realizar un pícnic al aire libre.
En todo el parque, encontrarás zonas habilitadas para ello. Hecho, que nos resultó altamente apetecible, que decisión más acertada!!.
Degustar un apetitoso sándwich y una cerveza en el mejor entorno natural posible y con la mejor compañías.
Varias ardillas se acercaron sigilosamente con la esperanza de recoger las migajas de nuestra comida, y nosotros encantados de compartir nuestro tiempo con estas criaturas encantadoras.

Alójate en el corazón de las Rocosas
La localidad de Lake Louise, situada a 4 kilómetros del lago, dispone de unos cuantos hoteles y restaurantes. Así como tiendas y un centro de visitantes. Cuando hicimos la reserva, apenas quedaban alojamientos en la zona.
Sin embargo, elegimos un hotel que en la pág. web se anunciaba como histórico y emblemático, Deer Lodge hotel. Construido en 1923 como casa de Té, y que dos años más tarde se constituyó como alojamiento de montaña.
Cercano a Lake Louise, y distribuidos por todo el parque, encontrarás alojamientos en distintas localizaciones y áreas de interés.
Algunos de ellos ubicados en lugares de ensueño, por ejemplo, idílicas cabañas de madera o un bungalow a los pies del más mágico de los lagos.
Lugares de ensueño que si planificas con tiempo, puedes tener la suerte de encontrar estancia libre para tus fechas. No son baratos, pero te aseguro que si vuelvo a alojarme en la zona no lo dudaría después de la experiencia vivida.
Otra opción más económica, son los campings, donde a veces también se incluyen tipos de cabañas. Eso sí, con menos comodidades, pero igualmente encantadoras.
Aquí lo que prima es el poder brutal del paisaje y eso está, altamente asegurado.


Lake Louise Góndola
Este centro de deportes de invierno no es exclusivo para realizar actividades relacionadas con la nieve.
En verano es un poderoso centro de actividades. Su situación privilegiada lo hace merecedor de un alto puesto en lista de cosas que hacer en Lake Louise.
Un lugar que te recomiendo si dispones de tiempo es subir a la Whitehorn Mountain, una experiencia inigualable para vislumbrar las Rocosas y el lago Louise a una altura de vértigo.
Sus 2621 m se alcanzan fácilmente gracias al telecabina o góndola que estaciona a 2088 m y que se completa hasta la cumbre, por una red de senderos interpretativos.
Una vez en la estación tendrás la oportunidad de contratar algunos de estos servicios, desde el trail del «gran oso», el de «hielo y fuego» o el de «las siete maravillas».
Todos ellos como ya he dicho con un guía interpretativo, que te acerca a conocer la rica historia del parque a través de su singular vida salvaje, la maravillosa flora y a ser testigo desde las altas montañas, de la evidencia de como el hielo ha moldeado el paisaje durante miles de años.




Poderoso paisaje
Por otro lado, si dispones de menos tiempo, pero no quieres perder la oportunidad de observar la majestuosidad de las Montañas Rocosas desde un increíble mirador, puedes acceder solo a la montaña en la góndola.
Una vez arriba, podrás conocer el centro interpretativo de fauna salvaje, incluido en el precio y lo que es lo más top, quedarte boquiabierto con el paisaje.
Una vez más, sentí que la elección de este viaje se había convertido en una de las decisiones más acertadas de mi vida. Disfrutar de tal inmensidad ante mis ojos me hacía sentir muy, muy pequeña.
Desde la plataforma de observación sentirás toda una serie de emociones que te pondrán en orden entre el universo, tú y el centro de la tierra.


Alrededor de una hora fue lo que permanecimos paseando por esta cumbre montañosa, visitando también el centro de interpretación.
Aquí se puede conocer mas sobre la vida salvaje, por ejemplo, con una proyección audiovisual que te permite a través de imágenes, observar las diferentes especies que pasan por delante de una cámara.
Una grabación de 24 horas en todas las estaciones del año, algo super interesante pues dependiendo de la época del año será más habitual ver Osos, Alces, Lobos, Ciervos y Cabras de las rocosas, así como Coyotes, Pumas y Linces. O en la misma línea, animales más pequeños como Castores, Puerco espín o Ardillas, etc…
Estas últimas fueron las que únicas que vimos por la zona, por más que agudizamos la vista con la esperanza de ver un un oso, no tuvimos ocasión, pero aviso, por esta vez.




Todavía no te he nombrado que las vistas que obtendrás desde la plataforma, mirando en dirección hacia Lago Louise son espectaculares.
Se divisa el maravilloso enclave donde se ubica este lago, con toda la solemnidad de la cordillera de las rocosas a su alrededor.
Esta imagen no la había visto en ninguna página de internet, así que fue toda una grata sorpresa.
Las vistas en el descenso de la góndola, también merecen su mención. No obstante, será la última oportunidad de disfrutar de estos paisajes a esta altura.
También desde aquí, obtendrás una estupenda panorámica de las instalaciones principales de la atracción, que cuenta con restaurante, cafetería, y como no, tienda de recuerdos.






Moraine Lake
¿Crees en el destino? Yo sí, creo en las señales, y en como estas te indican lo que está escrito para ti.
Cuando pasamos anteriormente por la carretera que conduce al Lago Moraine, nos encontramos con el acceso cortado por obras. Lo que supuso cambiar de planes e irnos a conocer las maravillas del cercano Parque Yoho.
La grata sorpresa llegó cuando al dirigirnos al hotel, ( suerte que hicimos noche aquí) los obreros habían desaparecido y ninguna señal prohibía el paso.
No me lo podía creer, aún quedaba luz solar, y aunque el cuerpo ya pedía descanso ni lo pensamos. Allá que fuimos y lo que encontramos al llegar, déjame que te diga, fue lo más bonito e impresionante que hasta la fecha han visto mis ojos.

Llegados a este punto te diré que tienes que hacer este viaje sí o sí, si estás leyendo estas líneas, es porque lo tienes en mente, y ya llevas un rato pensando que merece la pena.
Te aseguro que cuando tengas ante tus ojos este espectáculo, te darás las gracias miles de veces por el momento en que tomaste la decisión de venir a conocer las Montañas Rocosas.

Este lago único está enclavado en el «Valley of The Ten Peaks».
Amarás los diez picos de más de 3000 metros de altura que lo rodean.
Adorarás sus aguas venidas del deshielo de los glaciares, cuyo color azul le confiere la refracción de la luz y el polvo de roca que arrastra desde las montañas.
Y recordarás para siempre una imagen, que guardarás en tu memoria y que te dejará sin palabras.

Para terminar la jornada no está mal este broche de oro, ¿verdad?
Además, este encuentro se produjo cuando ya no lo esperábamos.
En el lugar apenas encontramos turistas, la hora próxima al anochecer, nos brindó la oportunidad de disfrutar casi en solitario de este lago de pura belleza natural y sus gigantes de roca.

Por otro lado, como todo lago que se precie tiene su hotel, su restaurante… con poco movimiento por cierto, claro! cerrado el acceso todo el día.
Además, tiene un sendero lateral y una montaña de rocas para escalar, montar el trípode y disfrutar de vistas únicas e irrepetibles.
No pierdas la oportunidad de fotografiar, porque este lago es de portada de revista o de documentales de naturaleza.
Es la típica imagen con la cual te quedas embobado y gritas quiero ir ahí!!. No obstante, durante la década de los 70 su imagen se plasmó en los billetes de 20$ canadienses.


Conclusión, valorar el día de hoy, anteponiendo una excursión por encima de otra, resulta muy difícil.
Yo de ti, no me perdería ninguna de las atracciones nombradas, es más, si les puedes dedicar más tiempo sería lo ideal. Te aseguro que serás inmensamente feliz, al igual que lo fuimos nosotros, en todas y cada una de ellas.
Por otro lado, y en honor a la verdad, la sensación que me dejó la última visita fue sublime, la belleza del Lago Moraine, me atrapó y no la olvidaré jamás.
O esta otra también desde Banff, que incluye una caminata por los lagos
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Otros puntos de interés de este recorrido son;
Banff, puerta de entrada a las Rocosas



