
Nuestra quinta jornada en Suiza, se la dedicamos a lo mejor de Interlaken y que se compone del siguiente recorrido;
- Realizar un crucero por el Lago Thun
- Ruta visual por los pintorescos pueblos que se ubican a la orilla del lago
- Conocer la ciudad de Thun y su famoso Castillo
- Regreso en tren Thun-Interlaken
- La espectacular subida al Harder Kulm.
Comenzamos el día con un color especial, este lago se caracteriza por sus preciosas y tranquilas aguas en tonalidades verde esmeralda y azul turquesa, cambiante dependiendo de la luz solar.
Y para completar esta etapa, escogimos la emocionante y empinada subida al monte Harder Kulm.
Sin duda una de las mejores cosas que te agradecerás haber hecho en Interlaken.

Debo confesar que las rutas de esta jornada fueron una decisión de última hora. La climatología nos trae estos cambios en numerosas ocasiones y lo bueno es que en casi todas ellas, gratamente sorprenden.
El día amaneció como puedes intuir lluvioso y gris. Así pues, preferimos posponer la excursión del Lago Oeschinensee para la siguiente jornada.
Con la finalidad de que mejorase el tiempo, y que se diesen las condiciones favorables para disfrutar de una autentica excursión al aire libre, o mejor dicho en la más sublime naturaleza.
Finalmente, y para este día nos decidimos por embarcarnos en un mini crucero por el Lago Thun. Con un resultado muy placentero y sobre todo, paisajístico a todos los niveles.

El Oberland Pass incluye este trayecto, como también el del Lago Brienz, ubicado en la vecina localidad del mismo nombre y que como te imaginaras es igualmente precioso, pero de un recorrido más corto.
También puedes reservar tu billete para ambos cruceros aquí
El primer día en la zona, ya visitamos Brienz y sus alrededores en coche. Por este motivo nos decantamos por navegar por las aguas del Lago Thun, y cuya experiencia paso a relatarte a continuación.

Lago Thun
El embarcadero se sitúa justo al lado de Interlaken West. Dejamos nuestro coche en un parking en plena calle, donde se paga por horas y el precio no es muy elevado.
La ruta tiene diferentes paradas a lo largo y ancho del lago, de hecho, puedes subir y bajar donde quieras. Una manera fácil y rápida de visitar tan pintorescos pueblos, lo que ayuda enormemente a conocer lo mejor de Interlaken.
Por ejemplo, puedes entrar a las cuevas de San Beato, o subir al funicular y teleférico del Niederhorn, entre otras grandes opciones.
Como también es posible hacer la ruta al revés, o incluso realizar un recorrido más corto empezando en otro punto.
Ya ves, que es una excursión muy completa con multitud de oportunidades, a cual mas interesante y encantadora.

Si no bajas del barco en ningún punto de interés, llegarás a Thun alrededor de dos horas después.
Ya te he comentado que sufrimos un poco con las inclemencias del tiempo, en ocasiones llovía suavemente. Lo cual no fue problema, pues el barco dispone de una gran sala cubierta.
Cuenta además con mesitas donde tomar un refrigerio mientras disfrutas de la travesía. Algunos barcos también sirven comidas y cenas.
Y si el tiempo no lo impide, en la proa y en la popa hay sendas terrazas. Donde poder disfrutar del aire fresco en tu rostro, mientras descubres bellos rincones.
Asómbrate con los contrastes de grandes picos nevados, verdes montañas, coloridos pueblecitos al borde de este gran lago, muchos de ellos rodeados de frondosos bosques.
Cualidades que indiscutiblemente les añade aún más si cabe, un encanto adicional.


1. Neuhaus
La primera parada de la ruta es Neuhaus. Aquí se ubica un complejo hotelero con campo de golf, y un parque de ocio para niños.
Desde este lugar puedes observar con gran espectacularidad el monte Harder kulm, montaña donde subiremos algo más tarde.



2. St. Beatus Caves
Cuevas de San Beato, una parada muy recomendable sobre todo si viajas con niños. El entorno de por sí ya es espectacular, unas cascadas te dan la bienvenida a esta maravilla natural con leyenda incluida, que cuenta una historia sobre un dragón!
Se dice que la criatura mitológica se refugió en este extraordinario sitio geológico, en las Cuevas de San Beatus, antes de ser cazado por St Beat, un monje del siglo VI.
En el corazón de la montaña, y a lo largo de más de un kilómetro de senderos bien iluminados, descubrirás las estalactitas y estalagmitas que ha formado la naturaleza, durante millones de años.
Las formaciones rocosas crean una atmósfera verdaderamente indescriptible en las profundidades subterráneas.
También hay un museo que utiliza las últimas tecnologías de información y entretenimiento para dar vida a la historia de las Cuevas.

Puedes consultar horarios y precios en www.beatushoehlen.swiss

3. Beatemberg, Merligen
Desde aquí es posible acceder al funicular de Beatenberg. Esta atracción está considerada como una de las mejores cosas que hacer en Interlaken y alrededores.
Esta localidad fue el lugar donde nos alojamos durante nuestra estancia en Suiza. Está un poquito más alejado del resto de puntos de interés, pero la belleza del lugar es indescriptible.
Las vistas que se divisan a esta altura son impresionantes. Desde el hotel cada día disfrutamos de la imagen del lago y los pueblecitos, que a esa distancia se ven en miniatura.
Así como de la grata imagen de los grandes picos de esta impresionante zona de Alpes Berneses.
Dada nuestra grata experiencia te recomendamos este hotel, consulta aquí la disponibilidad.


4. Subida a Niederhorm
Si decides subir, desde Beatenberg enlaza el telecabina que sube a Niederhorn a 1950m. Otro destino en la lista que se nos quedó pendiente por falta de tiempo y que también se incluye en el Oberland Pass.
Una cumbre con multitud de opciones de aventura, como el alquiler de scooter, para realizar el descenso hasta Beatenberg.
También cuenta con 120 km. de trails para realizar trayectos desde 1 a 5 horas, con la oportunidad de observar la fauna salvaje. Y como no, disfrutar de unas inmejorables vistas.
En verano es posible hacer tours guiados, de observación de vida salvaje. O simplemente puedes subir a deleitarte con maravillosas puestas de sol, dispone además de un restaurante panorámico.



En este momento el barco hace un giro para cruzar a la otra orilla del lago, y aparece ante tus ojos imponente el monte Niessen. Una montaña con forma piramidal 2362 m.
La subida a esta espectacular montaña, formaba parte uno de los itinerarios de nuestra ruta, pues había leído que se ven las mejores puestas de Sol de toda Suiza.
Hecho que ya te adelanto no fue posible, pues en los dos días siguientes el astro rey no hizo acto de presencia.

5. Spiez
Al abrigo de este majestuoso monte de los Alpes Berneses, se encuentra la bella localidad de Spiez.
Un consejo, si no vas mal de tiempo, bien merece una parada en esta población de cuento, nosotros la hicimos a la vuelta en el tren.
Destaca en esta localidad un majestuoso castillo, que embellece el conjunto como si de un cuadro se tratase.




6. Oberhofen
Llegamos a otro de los puntos clave de este recorrido, el castillo Oberhofen, con su torre de homenaje medieval y la pequeña torrecita en medio de las aguas del lago, de auténtica postal.
La construcción, que data de principios del siglo XIII, alberga en su interior un museo y es considerado como uno de los castillos más suntuosos de la región alpina.





7. Otros Castillos del recorrido
El Castillo Hünegg, es una mansión señorial del siglo XIX, construido con forma de castillo renacentista que se sitúa en la localidad de Hilterfingen.
Ya aproximándonos a Thun se divisa el Castillo de Schadau, otra casa señorial con mansión.
Reconstruida en 1638 y a día de hoy convertida en hotel-restaurante con bellos jardines para celebraciones, con unas vistas del lago y las montañas de una belleza idílica.
En la imagen de abajo se aprecia a lo lejos el Castillo de Thun.


Llegados a este punto debo decirte y por lo tanto recomendarte, este recorrido espectacular por Thunersee.
Me hubiese gustado bajar en cada una de las paradas, recorrer todas y cada una de estas apacibles comarcas. Entrar en cada uno de sus castillos para trasladarme a otras épocas, pero por desgracia el viaje no dura eternamente y hay que elegir.
Me quedo con las imágenes grabadas en mi retina para siempre, y a ti que estás leyendo estas líneas ya sabes lo que te vas a encontrar.
Así que si te apetece algo de lo que has visto, planifica alguna de estas maravillas en tu v





8. Visita a la ciudad de Thun
Termina esta ruta en la ciudad de Thun, donde ahora ya sí dimos un agradable paseo, comimos y nos deleitamos con su maravilloso Castillo, el icono de esta ciudad con autentico aire medieval.
La primera parada fue para comer. En el primer contacto con la ciudad nos encontramos en una animada calle, con un mercadillo, numerosas tiendas y cafeterías.
Nos decidimos por entrar en una conocida hamburguesería, algo rápido y que no tuviéramos que perder tiempo en leer la carta. Este hecho tan simple, cuando salimos al extranjero, debido al desconocimiento del idioma, nos trae verdaderos quebraderos de cabeza.
Por suerte el idioma Burger es universal, y cuando viajamos no hay tiempo que perder.
Nota; aprovechamos siempre en las cenas, que estamos mas relajados para degustar la gastronomía local, en este caso disfrutamos muchísimo, Suiza goza de una cocina excelente.


Tras este breve descanso nos fuimos a recorrer la ciudad, cruzando al casco antiguo a través de unos bonitos puentes de madera sobre el Río Aar, sus aguas separan la ciudad en dos partes.
Puentes con una arquitectura muy parecida a los que vimos en Lucerna y que adornados con flores son de lo más fotogénicos.
La fuerza que lleva el agua en este punto del río, les sirve a los deportistas de surf para practicar, surcando las rápidas aguas.



9. Thun Castle
En este punto, llegamos a unas curiosas escaleras techadas de madera y empezamos a subir hasta la zona del castillo y la iglesia.
A medida que asciendes puedes ver una bonita panorámica del imponente castillo.
La Plaza del Ayuntamiento está rodeada por varios edificios construidos entre los siglos XIV y XVII.
Siendo el más importante de ellos el edificio Rathaus, del siglo XV aunque también podemos ver el más antiguo de la ciudad, la Casa Barba del siglo XIV.





El castillo fue construido a finales del siglo XII por los duques de Zähringen, y ampliado en el siglo XV por sus nuevos propietarios, los berneses.
Alberga en su interior, el Museo Histórico, que muestra la historia regional, donde existe también la sala de los caballeros que se conserva intacta.
Nosotros, que no somos de visitar muchos museos, nos pareció más apasionante por fuera que por dentro, y decidimos no entrar, pero como todo va en gustos.
Resulta interesante si viajas con niños, seguro que les fascina, dejando volar a su imaginación, creando un mundo de caballeros y princesas.
La entrada no está incluida en el Oberland Pass, pero no resulta cara, y las vistas desde las torres, creo que bien se merecían una visita.

Ya de nuevo en la ladera del río, nos encontramos con multitud de terrazas abarrotadas, pues lo cierto es que el tiempo mejoró bastante, convirtiéndose en una bella tarde soleada.
Punto de encuentro de lugareños y turistas, encontrarás en esta zona, multitud de tiendecitas de recuerdos.
Además de cafeterías, donde realizar un descanso para degustar los deliciosos y típicos chocolates suizos, endulzando aún más si cabe, tan agradable jornada.


10. Ruta en tren Thun-Interlaken
La vuelta decidimos hacerla en tren, cuyo billete está incluido en el Oberland pass. Nos dirigimos a la estación y pedimos ayuda a una amable azafata, para no tener ninguna duda de que tren coger y desde que anden salía.
Como ya te he comentado en varias ocasiones, de idiomas vamos bastante regular, y ni te cuento con el alemán, que es el idioma que predomina en esta zona.
Aunque por supuesto y como buen destino turístico, puedes defenderte muy bien en inglés.
Una vez en nuestro vagón, que maravilla! comodidad absoluta, no me puedo imaginar como será viajar en primera clase.
En todos los trayectos en tren encontrarás la opción de adquirir tu billete en «erstklassiger«, una nota mas del gran poder adquisitivo de este país.
Decidimos realizar una breve parada en Spiez, para realizar un corto paseo por sus calles y acercarnos al castillo. Pero la sorpresa fue que la fortaleza, se encontraba a una considerable distancia de la estación.
Por lo tanto decidimos no continuar, ya que se acercaba la hora de tope máximo de pago, del estacionamiento de nuestro vehículo.
No obstante, nos conformamos con hacer un buen puñado de fotos de estas vistas espectaculares, y que puedes observar desde un estratégico mirador nada mas salir de la estación.
Bellas imágenes para el recuerdo de la población, del lago Thun, y las montañas.
Unos fantásticos paisajes que me recordaron mucho a los fiordos Noruegos, brazos del mar que se adentran y se funden con altas montañas.



Harder Kulm
Maravillados por tan grata experiencia, la jornada estaba resultando ser altamente positiva. A continuación, nos dispusimos a vivir otro de los mejores momentos de este viaje, la subida al Harder kulm.
En esta ocasión, nos dirigimos hasta las cercanías de la estación Oest de Interlaken, nuevamente estacionamos en plena calle con parquímetro de pago, pero insisto, nada caro respecto a todo lo demás.



Un legendario funicular de más de 100 años sube 735 m por el bosque, pasa por una reserva de animales y llega a la cima de Harder Kulm a 1322 m. La entrada claro está, se incluye en el Oberland Pass.
Reserva aquí tu billete de forma individual.
Una vez allí, y a tan solo cinco minutos a pie desde la estación de montaña, verás un precioso restaurante de tejas rojas al que acompaña el vertiginoso mirador Zwei-Seen-Steg.
Desde una altura considerable ofrece paisajes al abismo y unas vistas espectaculares al Eiger, el Mönch, y el Jungfrau.
Por supuesto, la panorámica de los Lagos de Brienz y Thun es inmejorable desde este mirador. También admiramos desde aquí donde comienza el sinuoso Valle de Lauterbrunnen.
Como has podido comprobar no te cansarás de disfrutar del maravilloso espectáculo de la naturaleza, desde cualquier punto de esta fantástica cumbre.
Un lugar donde capturar con la cámara los mil y un instantes de este enclave con mil caras.







Y vamos ya con la conclusión de este gran día, una jornada atípica con itinerarios un poco improvisados, pero con un resultado fantástico.
Como no podía ser de otra forma le otorgo un merecido 10, con lo que te recomiendo sin duda cualquiera de estas dos rutas, que contienen todo lo mejor de Interlaken.
Sin dejar de acostumbrarnos a tanta belleza, nos retiramos exhaustos a cenar en nuestro hotel panorámico.
Poniendo el broche y final feliz con una deliciosa fondue a este maravilloso día.



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